
Mochila 72 H comercial
En el mercado existen una gran variedad de mochilas de 72 horas ya preparadas, es decir, cuentan en su interior con diversas herramientas y suministros que el fabricante ha considerado oportunos, para afrontar 72 horas en una situación de emergencia, incluyendo en algunos casos raciones de comida y agua. Aunque elementos como una copia de la documentación (DNI, pasaporte, tarjeta sanitaria, etc.) o dinero en efectivo deberán añadirse por motivos obvios, pueden ser una buena opción para aquellas personas con poco tiempo o que simplemente prefieren que su mochila este confeccionada por una empresa especializada.
A la hora de elegir una mochila de 72 horas o de Bug Out, es inteligente comparar los distintos modelos de mochila así como su contenido y precio. Si estamos ante una lista de contenidos igual o muy similar y sin embargo la diferencia de precios es muy significativa, debemos tener presente que la calidad así como las fechas de caducidad pueden ser la causa. No hace falta elegir la mochila más cara por defecto, pero si es muy barata puede que el tejido no sea resistente al agua, las costuras acaben rompiéndose en el momento más inoportuno, o que sus productos tengan una fecha de caducidad demasiado cercana, más allá de una funcionalidad cuestionable. Teniendo en cuenta que el uso de la misma está destinado a un momento de estrés, incomodidad e inseguridad, plagado de problemas a resolver, es mejor no añadir más dificultades, aún así, es mejor una mochila mala a nada.
Aunque es algo opcional, recomendamos que una vez comprada nuestra mochila, dediquemos un tiempo a revisar cada uno de los elementos que la componen. En primer lugar comprobar que tanto el exterior como el contenido correspondan con lo que hemos comprado, pues a veces más allá de un error humano, simplemente puede que algún producto haya sido substituido por otra marca y difieran en sus características, en ese caso no suele ser una gran diferencia, pero es más que recomendable conocer perfectamente que llevamos con nosotros y que no. También deberemos probar las distintas herramientas del kit, cerciorarnos por ejemplo de que en caso de haberlos, la navaja este correctamente afilada, el silbato tenga un volumen lo suficientemente intenso, etcétera. En caso de tener material sanitario, es posible que en caso de abrirlo o bien pierda su esterilidad o bien su caducidad pase de varios años a apenas unas semanas (en algunos casos incluso horas), aplicándose una situación similar en caso de alimentos, pues empezaran a estropearse. En ambos casos y siempre que se pueda, recomendamos comprar algunos artículos extra a fin de poder familiarizarnos con nuestro equipo sin afectar las reservas del mismo. Hecho todo esto, en caso de que el fabricante no lo haya incluido, sugerimos encarecidamente incluir un registro de las fechas de caducidad en un lugar accesible de la mochila, como por ejemplo un bolsillo exterior, con el fin de poder llevar un control de nuestro equipo de un modo mucho más cómodo, fácil y eficiente.
Esta revisión también nos permitirá evaluar una vez más, si disponemos de todo lo necesario o por lo contrario preferimos añadir algo más.
A tener en cuenta.
- Propiedades de la mochila: impermeable o no, capacidad, calidad de los cierres, facilidad de acceso, número de bolsillos, enganches, etcétera.
- Calidad de los productos de su interior.
- Cantidad de productos en el interior de la mochila.
- Fecha de caducidad.
- Valorar si cumple con nuestras necesidades.
- Comodidad. Teniendo en cuenta que en caso de necesidad quizás debamos desplazarnos con ella varios quilómetros, este factor es más importante de lo que cabria esperar.
- Peso. Tanto por motivos análogos a los de comodidad, como por el gasto de energía y calorías.
- Revisar nuestra mochila de 72 horas tras la compra, así como los artículos de su interior.



