
Si te preguntas : ¿Quién creó la máscara antigás? ¿Cuál es el origen de la máscara de gas? ¿Dónde se creó la primera máscara? o ¿Qué relación tiene la máscara de gas con la Primera Guerra mundial? Esto te interesa.
El concepto de máscara antigás es más antiguo de lo que la mayoría podría pensar, aparecen los primeros prototipos de este dispositivo en dos libros árabes titulados «El libro de mecanismos ingeniosos» que data del año 850, fruto de los tres hermanos persas Ahmad, Muhammad y Hasan bin Musa ibn Shakir, también conocidos como los Banu Musa. El segundo tomo referido es el conocido como «El libro del conocimiento de los mecanismos ingeniosos«, escrito por Ismail Al Jazari en 1206.
Por otra parte la máscara de gas moderna inició su desarrollo en Estados Unidos de América durante el 1847 de la mano del estadounidense Lewis P. Haslett, cuyo modelo fue adaptado por Garrett Augustus Morgan en 1912 para ser empleado por el cuerpo de bomberos. El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 propició que James Garner rediseñara el artefacto para cumplir con las necesidades militares dando a luz su diseño en 1915.

¿Cómo funciona una máscara antigas?
Este tipo de máscaras se fabrican con materiales flexibles generalmente goma, lo cual permite que se adapten a la cabeza y/o cara de su usuario, ello evita la filtración desde el exterior de patógenos peligrosos en forma de vapores o gases o bien en suspensión en estos, por lo que el único aire que entrará será el limpio que procedente del filtro de la máscara. Dentro de la gran variedad de modelos hay tres grandes subtipos, aquellas que cubren por entero la cabeza, las que cubren la cara y aquellas que cubren solamente las vías respiratorias también conocidas como semi-máscaras. Sin embargo ya seas Hipster o tengas costumbre de ir a cenas de barbudos me temo que tengo malas noticias, pues para un uso correcto y seguro de estos dispositivos es muy aconsejable ( y en ocasiones imperativo) ir afeitado.
Para el funcionamiento de las máscaras de gas es imprescindible usar conjuntamente un filtro. Dicho filtro es el que determinará de que tipo de patógeno estaremos protegidos y durante cuanto tiempo antes de ser reemplazado por uno nuevo. Por lo general existen dos tipos de montaje de filtro, por bayoneta y por rosca y en ambos casos su vida útil vendrá especificada por el fabricante.
Las máscaras faciales modernas suelen emplear una lámina de metacrilato amplia además de contar con sistema antivaho, por lo que el campo de visión y la nitidez es mucho mejor que en los modelos antiguos basados en lentes independientes, ello es apreciado en el ambiente civil especialmente si es en áreas como la industrial. Las máscaras empleadas por bomberos y de algunos sectores industriales como el químico coinciden con las máscaras militares en la presencia de un sistema para proyectar la voz lo cual permite comunicarse con eficacia a diferencia de las máscaras civiles convencionales. Otro punto interesante de las máscaras militares es que suelen incluir un sistema de hidratación, generalmente se conecta una pequeña «manguera» a una cantimplora mediante en enganche de válvulas que evitan que cualquier sustancia nociva pueda mezclarse con el agua, dado el calor inherente a llevar este tipo de equipos y los posibles esfuerzos a realizar en una situación comprometida, el poder beber agua es un factor determinante. Algunas máscaras militares llevan un sistema de doble filtro y si bien el peso y el coste de mantenimiento es más elevado, nos brinda un caudal de entrada de aire mucho mayor evitando así la sensación de falta de aire durante esfuerzos físicos prolongados como pudieran ser largas caminatas o el acarreamiento de peso. Por otro lado si el patógeno es muy peligroso, el disponer de dos filtros nos permite respirar durante la operación de reemplazo de filtros, mientras que en las máscaras monofiltro deberemos limitarnos a aguantar la respiración. Por último, si un filtro se daña o es defectuoso aún tendremos otro de soporte.
¿Cúanto dura una máscara de gas?
Exceptuando aquellas máscaras destinadas a un sólo uso como las llamadas de escape, la máscara en sí tiene una vida útil muy larga y en algunos casos indefinida (aún se emplean modelos soviéticos de los años 80). Sin embargo la duración de los filtros varía en función tanto del patógeno al que nos exponemos, así como su intensidad y tiempo de exposición, por lo que salvo casos específicos, lógicamente la vida útil del filtro se acortará con un uso intensivo y se alargará si su uso es esporádico. El tiempo de uso, la fecha de caducidad y el tipo de filtro están indicados por el fabricante en cada filtro, en cualquier caso no es buena idea usar un filtro caducado dado que los materiales se ven afectados por el paso del tiempo independientemente de si se han utilizado o no, por lo que pasada la fecha indicada por el fabricante el filtro puede perder prestaciones e incluso ser inservible.
A modo de orientación, unos filtros de carbón universales generalmente usados frente a polvo, pinturas en aerosol, etcétera usados en una semi-máscara ocasionalmente para pintar, tareas de bricolaje… Pueden durar aproximadamente un año, aunque si se detectan olores antes de ese tiempo, indica que el filtro está perdiendo efectividad y debe reemplazarse. Pero un filtro NBQ (Nuclear, Químico, Biológico), puede que sólo sea efectivo durante unas horas, transcurrido el tiempo indicado por el fabricante deberemos reemplazarlo aunque no sintamos olor alguno, eso es debido a que según la toxicidad del patógeno puede que el olerlo nos indique que ya hemos sido expuestos a una dosis letal o simplemente que el tóxico en cuestión sea inodoro.
¿Qué tipos de máscara antigas existen?
Según su morfología existen tres grandes grupos, semi-máscara, máscara facial y máscara completa, si bien también se diferencian entre si su uso es militar o civil.
Semi-máscara de gas.
Una semi-máscara está diseñada para proteger únicamente las vías respiratorias, por lo que no protegen mucosas como los ojos. Son más confortables comparadas con las opciones más invasivas, son más ligeras y dan menos calor, por ello son una excelente opción en trabajos donde se está expuesto a vapores volátiles como por ejemplo disolventes presentes en pinturas y pegamentos industriales, así como procesos que emiten partículas finas como el polvo de algunas maderas o procesos metalúrgicos. Sin embargo por si solas no protegen los ojos de agentes irritantes u otros tóxicos que puedan ser absorbidos por las mucosas, ejemplo de este hecho se puede observar en algunos manifestantes equipados con este tipo de máscara pues al ser dispersados con gas lacrimógeno por parte de la policía, si bien no les afecta al respirar sus ojos sí se ven afectados. Es por ello que en este tipo de situaciones es habitual ver a profesionales del periodismo usando máscaras faciales al igual que los cuerpos de seguridad, pues estas sí protegen los ojos.
Máscara facial antigás.
Este tipo de máscara se caracteriza por cubrir tanto las vías respiratorias como los ojos, ello permite proteger a su usuario tanto de la inhalación de gases o vapores tóxicos así como de la absorción y por ende afectación de estos a las mucosas de la zona ocular.
En el ámbito civil existen modelos donde la cara esta cubierta por una superficie transparete y rígida que recuerda a una escafandra, la ventaja de este tipo de modelos es que suelen poder usar filtros tanto de tipo bayoneta como de rosca, ello facilita el poder encontrar recambios sobretodo en escenarios de escasez. Los filtros de bayoneta suelen estar situados en ambos lterales, mientras que el de rosca suele situarse en la zona central, adjuntandose unos tapones para bloquear las entradas de aire en función de si se usan unos u otros. Entre las desventajas está su propensión a empañarse, incomodidad para usos prolongados, así como que se pueden rayar con relativa facilidad por lo que el campo de visión y nitidez se pueden ver afectados.
Siguiendo en el material civil, hay máscaras de goma con un visor amplio, que cuentan con sistemas para proyectar la voz y sistemas antivaho que suelen emplearse tanto en sectores industriales como en el cuerpo de bomberos. Dentro de estas máscaras existen los modelos alimentados por aire, en ellas el filtro va montado en un pequeño motor electrico alojado en la cintura y el cual se conecta mediante un tubo o «manguera» a la máscara, de ese modo el usuario gana conford tanto por la entrada forzada de aire como por una mayor movilidad al trasladar el peso a su cintura, sistema que salvo el motor, nos recuerda a algunos modelos de la Primera y segunda Guerra Mundial. Aunque cualquiera puede familiarizarse con este tipo de material, es habitual que sus usuarios reciban formación tanto en el uso, mantenimiento y colcación de la misma, siendo el último punto de vital importancia.
Las máscaras del mundo militar son bastante parecidas a las civiles en cuanto a aspecto general. Si bien los modelos antiguos suelen contar con dos pequeños visores (uno para cada ojo), las modernas al igual que las civiles ofrecen un mayor campo de visión, sistema de proyección de la voz y antivaho. En este caso además también suelen contar con sistema de hidratación, así como la preparación para la instalación de un sistema de comunicación. En cuanto a los filtros podemos hallar modelos de doble filtro, lo cual es una ventaja en cuanto al volumen de aire que puede brindar a la persona, así como facilitar el recambio de los mismos en entornos especiamlente tóxicos. También hay modelos de un sólo filtro, a diferencia de los modelos civiles suelen estar alojados en la parte lateral y suele existir la opción de elegir el lado de la cara, el motivo no es otro que el facilitar el campo de visión del soldado o cuerpo de seguridad para disparar tanto si es diestro como zurdo. Como curiosodad, el modelo del ejército belga de hace unos cuantos años disponía de un filtro de rosca alojado en la part frontal, sin embargo contaba con un mecánismo que permitía girar hacía uno u otro lado el filtro en función de la mano dominante del usuario, pero con el añadido de poder ponerlo en posición frontal para mayor comodidad cuando no era preciso disparar.
Aunque lo ideal es disponer de un modelo nuevo, según el territorio donde vivamos puede que tengamos ciertas restricciónes o simplemente lo restringiodo sea nuestro bolsillo, en ambos casos el mercado de segunda mano enfocado al coleccionismo suele ser una opción interesante ya que suele tener menos restricciones legales además de ser más económico y aunque el material sea algo desfasado puede ser de utilidad en caso de necesidad.
Máscara completa.
Las máscaras antigás completas son probablemente uno de los elementos más icónicos de la cultura popular cuando se hace mención de grandes desastres como pudiera ser uno de origen nuclear. Estos dispositivos constituidos principalmente de una caucha de goma, dos visores y un filtro central, fueron ampliamente usados durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Si bien fueron una auténtica revolución en su tiempo, la aparición de nuevas tecnologías que resolvían los inconvenientes de estos modelos fueron relegandolas al mundo del coleccionismo, si bien curiosamente a día de hoy siguen fabricándose replicas funcionales para satisfacer tanto a coleccionistas, grupos de recreación histórica o simples apasionados de la historia en general. Existen modelos tanto militares como civiles, sin embargo ambas opciones ofrecían capacidades muy similares, en los dos casos eran capuchas constituidas de caucho o goma generalmente blancas para los civiles negras para los militares (no siempre), dos lentes de vidrio y un sistema para filtros de rosca, en ambos casos por lo general estaban preparados para adaptar un alargo. Dicho alargo era un tubo roscado en ambos extremos, el cual se conectaba a la máscara por un lado y al filtro por el otro cuya longitud solía estar entre los 42 y los 55 centímetros y cuya finalidad era la de apartar el filtro del la cara pudiéndose enganchar el filtro a otra parte del cuerpo como por ejemplo la cintura, al hacer eso el peso del filtro desaparecía del rostro ganando su usuario movilidad y confort, por lo que aunque fue usado por soldados, fue especialmente apreciado en ancianos y niños. Llegados a este punto tengo que decirte que disfrutar de una frondosa cabellera suele ser incompatible con el uso de este tipo de máscaras, sorry.
El principal inconveniente de este tipo de máscaras era la dificultad para su colocación, lo ideal era ir con el pelo muy corto o directamente rapado, así como un afeitado apurado en el caso de los hombres, en caso contrario la goma se adhería al cabello dificultando mucho su colocación, amén de producir desagradables y doloroses tirones, además de que la presencia de vello comprometía la estanqueidad de la máscara al quedar algo separada de la piel. Eran modelos incómodos, calurosos y el sistema de lentes solía empañarse, si además estaban hechos con caucho, su vida útil era relativamente corta, apenas durando unos años antes de que el caucho perdiera sus propiedades y empezara a cuartearse.
Con todo lo descrito aunque no sean el pinaculo de la comodidad, siguen siendo un modelo de máscara con una eficacia más que abalada por el tiempo, o lo que es lo mismo, cumplen con su cometido.
Capucha de escape.
Este tipo de máscaras de concepción plenamente civil, están diseñadas principalmente para poder escapar de un incendio y en algunos modelos también de algún accidente químico. A excepción del filtro y el visor, están constituidas de un material textil de color llamativo incluso con material reflectante, correas de ajuste, un visor de plástico fino y flexible, así como de un filtro ( en ocasiones retráctil) de un sólo uso no reemplazable. La presentación de estos equipos viene en algún tipo de estuche compacto, ya sea rígido o flexible, pensado para poder ser llevado encima si la actividad lo requiere. Su función es la de proporcionar a su usuario el tiempo necesario para escapar de las instalaciones en las que se halle, por lo que su efectividad suele durar unos 15 minutos de media. La capucha junto al visor protejen del humo, gases y vapores tóxicos que provienen de la combustión, evitando la irritación en ojos a la vez que la pantalla mejora la visión en un entorno con humo, todo conectado a un filtro que permite respirar con seguridad el tiempo necesario para salir del lugar.
En otra categoría están las capuchas de escape que en vez de usar un filtro emplea una pequeña botella de aire comprimido, por lo que constituyen un equipo de respiración autónomo. Este tipo de equipo es adecuado cuando hay una ausencia de oxígeno en el ambiente, ya sea porque un gas más denso lo ha desplazado, por combustión, etc.
¿Qué es y cómo funciona el filtro de una máscara antigás?
Los filtros son los elementos de la máscara que realizan el trabajo de hacer el aire respirable, hay distintos modelos en función de la máscara y a su vez distintos tipos en función del patogeno al que tengamos que hacer frente. Estan compuestos de diversas capas o etapas cuya composición y disposición varia según los requisitos, pero que se dividen en los siguientes tipos de filtrado:
- Físico: Discos dotados de microporos filtran partículas de tamaño reducido.
- Químico: Esta etapa se consituye básicamente de carbón activado sin embargo el carbón activado es ineficaz para filtrar algunos gases como el monóxido de carbono (CO), el dióxido de carbono (CO2), el óxido de cobre (CuO) y el óxido de manganeso (MnO2) óxido de manganeso,por ello es usual combinarla con otros productos que compensen esta carencia.
- Carbón: Filtra partículas de carbón que pudieran haber superado el filtro inicial.
Según las características y destino del filtro dispondrá de una nomenclatura específica como por ejemplo P1, P2, P3, mixtos, P100, etcétera.
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