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¿Cómo lavarse en pleno Caos?

Una buena higiene es básica.

Mantener una correcta higiene personal además de ser necesario para mantener nuestro estado de salud, también nos permitirá afrontar con un mejor estado anímico las adversidades. Por lo que si tu acceso al agua corriente se ha visto comprometido, ya sea por una avería masiva, una catástrofe natural, un apagón que afecte al las bombas de tu edificio, una mala gestión política, crisis energética etcétera. Deberás hallar el modo de conseguir mantenerte limpio, tanto a ti mismo como a tu núcleo familiar, especialmente si hay niños o personas dependientes. Aunque en cualquier caso deberás encontrar el modo de conseguir agua, disponer de soluciones para solventar este tipo de necesidades inmediatas, implica que el tiempo que les tendrías que haber dedicado, lo podrás emplear para localizar agua.

¿Cómo me limpio sin agua corriente?

Entendemos que la situación es incomoda, sin embargo te daremos soluciones tanto sin nada de agua, como con ella.

Lavarse los dientes.

Mantener tu salud buco dental es muy fácil con muy poca agua, pues apenas la necesitarás para enjuagarte la boca tras usar la pasta dentífrica. Pero si tu reserva de agua es extremadamente limitada, si bien no es lo mismo, puedes masticar chicle sin azúcar. Aunque si realmente has llegado a ese punto, mejor hazlo mientras buscas agua. Por otro lado, si te se ha ocurrido usar enjuague bucal con objetivo de librarte del dentífrico tras cada cepillado, debes tener en cuenta que no es recomendable abusar del enjugue bucal, pues este producto al igual que la pasta de dientes, suelen contener flúor, y el exceso de este puede ser perjudicial. Pero si aún así prefieres seguir adelante con los colutorios orales, conviene que le preguntes alternativas a tu dentista, pues es el profesional adecuado para disipar tus dudas.

Cambio de pañales en niños y adultos.

Para cambiar el pañal a nuestros bebés nos limitaremos a hacer lo mismo que siempre, y de hecho a diferencia de un colapso económico donde serían preferibles lo reutilizables, en este caso nos ayudará en gran medida el uso de pañales desechables.

En el caso tener que cambiar el pañal a un adulto, es muy recomendable combinar su uso con el de empapadores desechables, pues en caso de que el pañal quede saturado seguiremos protegiendo las sabanas, que más allá de mantener el confort, evitaremos tener que lavar sabanas cuando nos es especialmente difícil hacerlo. Los empapadores suelen ser rectangulares y aunque hay distintos tamaños, la oferta no suele ser variada. Como consejo de alguien que ha trabajado en sanidad por más de veinte años, decir que aunque es muy común ver que se colocan transversales a la cama, es mejor colocar el empapador longitudinalmente a la misma. El motivo es simple, en primer lugar la gente tiende a «resbalarse» hacía los pies de la cama, por lo que e empapador termina convertido en un rollo arrugado en la espalda del paciente, sin embargo si los colocamos a lo largo, el usuario tenderá a deslizarse encima de él pero como el recorrido será más largo, es más fácil que sobre suficiente material para proteger la cama ante un accidente. En segundo lugar, si algo se escapa del pañal difícilmente irá hacía los lados, es más probable que obedezca a la Ley de la Gravedad y se dirija al punto más bajo, y la parte más estrecha del empapador suele ser suficiente para lo que pudiera salirse por los laterales. En resumen, siempre que puedas usa el empapador más grande que encuentres y colócalo en vertical aproximadamente a un palmo por encima de las nalgas, desplegando el resto en dirección a los pies. No os hacéis una idea de la cantidad de sabanas de hospital que he salvado tomando estas precauciones, aunque en ocasiones no hay más remedio que cambiarlas.

Dicho lo anterior, en una situación en la que nos sería tan complejo lavar la ropa, que además será especialmente desagradable, pues estará llena de excretas, algo que puede ser de gran utilidad es la ropa desechable, en estos casos es buena idea tener una reserva en casa tanto de sabanas desechables como de ropa interior desechable, que en caso de ensuciarse, nos limitaremos a tirar. A fin de cuentas la podremos usar tanto ante un gran apagón, como si no nos ha dado tiempo a hacer la colada o aún está húmeda, es una opción práctica, económica y realmente simple.

Higiene sin agua.

Una jugada inteligente es disponer en casa de toallitas higiénicas, simples, efectivas, baratas y de gran duración, además si queremos ser respetuosos con el medio ambiente, existen en formato biodegradable. Este artículo nos permitirá mantener una higiene general básica pero aceptable, tanto para adultos como para pequeños, aunque no nos permiten lavar el pelo.

Para lavarnos la cabeza podemos usar un gorro de ducha en seco, aunque el precio es mayor que el de las toallitas, sigue siendo una opción realmente barata y que realmente deja limpio el cabello, y pueden usarse tanto en caliente como en frío. Son tan prácticos que no es raro encontrarlos en las UCI de algunos hospitales, donde por diversas circunstancias no es posible lavar la cabeza con normalidad.

Higiene con agua.

Si disponemos de agua suficiente para poder lavarnos nuestro cuerpo y moral lo agradecerá. Para ello podemos simplemente introducirnos en nuestra ducha o bañera, acompañados de un barreño o cubo con agua que habremos calentado previamente. A fin de cuentas estaremos usando un método muy similar al que se empleaba antaño antes de la popularización de las bañeras y las duchas, simplemente en vez de hacerlo en una habitación, aprovecharemos las instalaciones que ya tenemos, por lo que será cómodo y sin enredos.

Si preferimos ahorrar combustible a la par que podernos duchar , siempre podemos usar una ducha solar. Este tipo de duchas constan de una bolsa de unos 20 litros y habitualmente de color negro, con una apertura y un enganche en la parte superior, y una manguera con regadera en la inferior. El funcionamiento es muy simple, basta con llenar el depósito con agua y dejarlo expuesto directamente al Sol, el color negro ayudará a aumentar la temperatura del agua. Una vez haya alcanzado la temperatura suficiente, la colgaremos por encima de nuestra cabeza sujetándola en algún saliente o gancho que habremos preparado, abriremos el grifo y procederemos a ducharnos. Recomendamos que si es posible, colocarla en nuestra ducha o bañera, pues más halla de lo pragmático, el mero hecho de poder ducharse en nuestro propio baño nos reconfortará anímicamente.

Posiblemente necesites:

  • Toallitas higiénicas.
  • Productos de higiene femenina.
  • Gorros de ducha en seco.
  • Pañales.
  • Pañales de adulto.
  • Empapadores.
  • Sabanas desechables.
  • Ropa interior desechable.
  • Ducha solar.
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